Día 1: Barcelona – Zagreb 

Llegada al aeropuerto de Zagreb. Después de las formalidades, encuentro con su guía acompañante de habla hispana y traslado al centro de la ciudad.

 Visita guiada de la capital de Croacia.

Zagreb es una vieja ciudad centroeuropea. Durante siglos se estaba desarrollando como un centro rico en cultura y ciencia y fuerte en comercio y economía. Está situado en el cruce de carreteras importantes entre la costa adriática y centro de Europa. En 1991, cuando el pueblo croata alcanzó su independencia estatal, Zagreb se convierte en la capital, centro político y administrativo de la República Croata. Zagreb es también un centro de negocios, centro universitario, ciudad de cultura, arte y entretenimiento. Muchos científicos, famosos artistas y deportistas provienen y viven en Zagreb. Zagreb ofrece a sus visitantes el ambiente barroco de Gornji grad (Ciudad Alta), pintorescos mercados abiertos, diversidad de tiendas, una oferta abundante de artesanías y deliciosa cocina casera. Zagreb es la ciudad de parques y paseos verdes con numerosos lugares para hacer excursión en los preciosos alrededores. Zagreb entra en el tercer milenio como la ciudad de un millón de corazones. A pesar del rápido desarrollo de la economía y el tráfico, conservó su belleza y su ambiente bullicioso particular que lo hace una ciudad justamente hecha a medida del ser humano.

Después de la visita, traslado al hotel y alojamiento.

Día 2: Zagreb –Varazdin – Marusevec – Trakoscan – Ljubljana

Desayuno en el hotel. Encuentro en la recepción y salida hacia Varazdin. Al llegar, visita guiada de la ciudad.

La ciudad de Varaždin a lo largo de toda su historia ha sido conocida como uno de los centros de la vida cultural croata. Aún así el siglo XVIII ha marcado un hito en la vida cultural urbana. En esta época la ciudad se desarrolla intensivamente, desde 1755-76 es también la capital de Croacia y bajo la influencia de la opulencia del barroco y la elite nobiliaria fascinada por él, se convierte en el centro de la vida lujosa de la aristocracia desmadrada. Como homenaje al barroco y su opulencia, que ha marcado la ciudad cuyo nombre era "pequeña Viena", en Varaždin se celebra tradicionalmente cada año el Festival de la música barroca. Las Noches Barrocas de Varaždin cada septiembre y octubre hacen que el tiempo retroceda a la época en la que desde las ventanas de lujosos palacios de la ciudad se escuchaba y se creaba la música, las danzas llenas de gracia y acontecimientos culturales. El festival se fundó en 1970 y con los años se ha convertido en un acontecimiento reconocido en toda Croacia y Europa. También se ha convertido en la parte inconfundible de la oferta turística de Varaždin, promoviendo la célebre historia de la ciudad no sólo a través de la música, sino también por su destacada arquitectura. Las iglesias y palacios barrocos y la parte antigua de la ciudad son la principal característica de Varaždin, sin los que perdería su identidad.Continuación del viaje hacia Marusevec.

Visita al palacio gótico de fantasía rodeado de vegetación. Llegada a Trakoscan y almuerzo en el restaurante local. Visita al castillo de Trakoscan.

Situado en la zona noroccidental de Croacia en plena cordillera de Zagorje, este parque natural y su castillo se encuentra bastante alejado de los núcleos urbanos y ciudades, el castillo en si es un monumento histórico cultural rodeado de un ambiente natural bucólico y especial. El parque natural de Trakoscan sin duda es uno de los más bellos parajes naturales de interior de toda Croacia, sus frondosos bosques junto a una exuberante vegetación lo hacen un lugar ideal para visitar a ello le tenemos que sumar una importante cantidad de ofertas turísticas que hacen del parque natural de Trakoscan un lugar ideal para visitar y conocer. Sobre una colina que se levanta en un lago artificial y dentro de un magnifico jardín encontramos este castillo que fue construido en la segunda mitad del S.XIII, su función primigenia fue la de atalaya o mirador, un punto de observación del Condado de Zagorje. Después de su restauración llevada a cabo entre los años 1840 y 1862 distintos propietarios habitan el castillo, lo amplían y habilitan  salas nuevas que hoy en día podemos admirar como el Salón De Los Cazadores, La Sala De Música, tenemos que destacar la Colección de Armas con elementos que datan de los Siglos XV al XIX. También  encontramos una colección de cuadros de la nobleza Croata a lo largo de tres siglos y medio, entre los diferentes cuadros nos llama la atención el gran número de retratos de infantiles o de niños de la nobleza, así como casi toda la obra completa de la pintora Juliana Erdoedy Drascovic, una de las primeras mujeres Croatas a las que la le fue otorgada el título de Pintora Académica. El castillo  Trakoscan en la actualidad representa un conjunto armonioso en medio de los bosques y jardines entre su  romántica arquitectura residencial.

Salida hacia Ljubljana.

Llegada a Ljubljana, y visita nocturna de la capital de Eslovenia.

Ljubljana, Eslovenia, es una de las ciudades con más encanto de Europa. En sus edificios se puede ver una espectacular evolución artística, desde los estilos medievales hasta el modernismo. Su centro histórico está perfectamente conservado. En los barrios del Ayuntamiento y de los Caballeros de las Cruces podrá contemplar los edificios más antiguos de la ciudad, de la época medieval. Callejeando por sus calles se puede paladear el sabor más tradicional de la capital eslovena. En el centro histórico de Ljubljana, turismo significa visitar el ayuntamiento, uno de los edificios más notables. Se trata de una bella construcción de estilo gótico. Frente al ayuntamiento encontrará una preciosa fuente y una estatua de Hércules, datada en el siglo XVII. El Mercado Central es otro precioso edificio de Ljubljana, Eslovenia. Destaca su aspecto renacentista, aunque fue construido en la década de los 30 del siglo XX. Frente al mercado encontrará el puente triple, una maraña de tres puentes sobre el río Ljubljanica que conectan la ciudad medieval con la ciudad moderna, rebosante de rascacielos. En otro puente podrá acercarse al origen mitológico de Ljubljana, Eslovenia. Cuatro dragones custodian el Puente de los Dragones, de estilo art noveau. Se recuerda así que la ciudad fue fundada cuando el héroe griego Jasón derrotó a un dragón. A día de hoy, esta criatura sigue siendo el símbolo heráldico de la ciudad. La plaza Prešeren es otro de los lugares imprescindibles de la ciudad. En ella destaca la iglesia de la Anunciación, con una impresionante fachada barroca. La catedral de San Nicolás, también en la plaza, le ofrece unos espectaculares frescos de la época barroca. No se pierda sus puertas de bronce, donde se narra la historia de la villa. El castillo es uno de los grandes atractivos de Ljubljana, Eslovenia. Se construyó en el siglo IX y fue reconstruido en el siglo XV. Su interior destaca por su belleza y su encanto. Situado en lo alto de una colina, desde la fortaleza se puede admirar una de las vistas más bonitas de la ciudad. Por último, en el parque Tivoli podrá disfrutar de alguna de las muchas exposiciones temporales que se celebran bajo la sombra de los árboles. Este parque urbano es uno de los lugares más tranquilos y acogedores de Ljubljana. Después de la visita, alojamiento en el hotel.

Día 3: Ljubljana - Postojna - Rovinj - Opatija

Desayuno en el hotel. Encuentro en la recepción del hotel y salida hacia Postojna. Visita a la famosa Cueva de Postojna.

La Cueva de Postojna es una maravilla de la geología y el principal atractivo turístico del sudeste del país. A lo largo de las interminables galerías, salpicadas de estalactitas y estalagmitas una luz iluminadas por casi mística, podrá sumergirse en el corazón de la tierra y en el monumento más visitado de Eslovenia. Esta caverna tiene un origen kárstico, es decir, formada a partir de la piedra caliza que se erosiona con las filtraciones de agua. Toda la región de Carso, donde se sitúa la cueva de Postojna posee este tipo de suelo. De hecho a partir del nombre en alemán de la zona, Karst, deriva la palabra kárstica, que nombra a todo este tipo de paisajes. Pasear por la cueva de Postojna es toda una delicia. A cada paso podrá escuchar el eco tras usted y el lento pero incesante goteo de agua que siglo tras siglo va haciendo crecer las estalactitas y estalagmitas. Después de milenios de lento crecimiento, ambas formas se acaban uniendo para crear columnas a lo largo de toda la cueva. También puede recorrer la cueva de Postojna a través de un trenecito eléctrico que circula por la caverna. De esta manera podrá recorrer los más de 20 kilómetros de galerías y ver lo más destacado del lugar de forma cómoda. No se pierda la famosa Sala de Conciertos, una enorme habitación que cuenta con una acústica espectacular, hasta tal punto que con frecuencia se celebran conciertos de música clásica en su interior. En el interior de la cueva habitan más de 80 especies distintas de animales, que tienen en la oscuridad y en la piedra su hogar. El más famoso de ellos es el proteo, un tipo de salamandra que, en otros tiempos, se creía que eran las crías de los dragones. Este pequeño anfibio, por su rareza y su curiosa forma de dragón en miniatura, se ha convertido en la mascota de toda la cueva. La cueva no es el único atractivo de Postojna, también destaca el Castillo de Predjama, una enorme fortaleza situada en lo alto de un risco a 123 metros del suelo. Este castillo domina todo el valle y parece fundirse con el paisaje kárstico de alrededor. Su situación de dominio y las sólidas paredes hicieron del castillo un bastión inexpugnable. Además, contaba con un acceso a las cuevas cercanas, lo que permitía a los defensores de la plaza burlar el asedio y aparecer en otras zonas donde podían recolectar víveres para resistir, como efectivamente sucedió en un asedio en el siglo XV, una de las historias más emocionantes de la fortaleza. En Postojna podrá disfrutar de un paisaje natural espectacular, único en Europa y de uno de los castillos más impresionantes que podrá ver en un viaje a través del Viejo Continente.

Continuación del viaje hacia Rovinj. Llegada y almuerzo en el restaurante local. Visita guiada de la ciudad de Rovinj.

La tranquila Rovinj resalta por ser una ciudad pintoresca de calles adoquinadas en la costa de Istría, una península en forma de corazón situada al Noroeste, en la frontera con Eslovenia. La población está circundada por colinas boscosas y pequeños hoteles; las trece islas boscosas del archipiélago de Rovinj ofrecen un maravilloso escenario marino. Este activo puerto pesquero está situado a poca distancia de navegación del histórico puerto italiano de Trieste, lo que explica la presencia de una considerable comunidad italiana. La catedral de Santa Eufemia domina la urbe desde sus 57 m de altura, y está considerado el edificio barroco más grande de Istría. Fue construida cuando Rovinj servía de baluarte para la flota veneciana. Los restos de Santa Eufemia se trasladaron desde Constantinopla en el año 800 d.C., quinientos años después de que fuera martirizada; cada 16 de septiembre los devotos se reúnen alrededor de su tumba. El acuario de Rovinj, de más de un siglo de antigüedad, alberga una excelente colección de fauna marina local, incluidos el venenoso pez escorpión y anémonas de muchos colores. El parque forestal de Punta Corriente, al Sur, resulta un lugar idóneo para nadar y contemplar el mar. Salida hacia Opatija, la „Reina del turismo„ en Croacia. Desde finales del siglo XIX, Opatija ha sido el centro de salud de invierno de Europa Central. Hoy en día cuando llegan el invierno y el verano, Opatija se convierte en la perla más grande en la Bahía de Kvarner. Llegada y alojamiento en el hotel en la región de Opatija / Moscenicka Draga.

Día 4: Región de Opatija – Parque nacional de Plitvice – Zadar

Desayuno en el hotel. Encuentro en la recepción del hotel y salida hacia Plitvice.Llegada y visita al famoso parque nacional.

Plitvice podría ser conocido como el Paraíso de los Aguas, ya que cuenta con 16 pequeños lagos, además de múltiples cascadas y arroyos. Declarado Parque Natural por las autoridades de la antigua Yugoslavia en 1949, los Lagos de Plitvice han recibido el reconocimiento de la UNESCO como reserva natural desde 1979. El parque de Plitvice cuenta con 30.000 hectáreas de naturaleza impoluta. Si elegimos visitarlo entre semana y a primera hora cuando la “población” de turistas es menor, la contemplación  de la mayor cascada del parque, de76 metros de caída libre, o los bosques de hayas producirá un efecto de paz que difícilmente nos podrá llegar con turistas alterando el silencio. Plitvice es sobre todo hayas (un 75%), bastante abeto y poco pino. Además, sapos amarillos,  un puñado de linces, ciervos y cárabos, todos ellos escondidos de los peatones de Plitvice. En los paneles de entrada al parque de Plitvice la palabra más frecuente es travertino. Se refiere a ese milagro que convierte el musgo en roca conforme el agua va depositando cal y cal. Los 16 lagos resultantes están bautizados según los ahogados que las leyendas cuentan bajo sus aguas. Uno es el lago del Gitano; otro, el de la Abuela; también está el del Pastor Mile, y más cerca, el más grande de todos, el de las Cabras. Tiene 2,5 kilómetros de largo, una distancia más que razonable para hundir el optimismo de 30 cabras que confiaron demasiado en la fortaleza del hielo al huir de los lobos. Con mayor prudencia, hoy es posible cruzarlo en barca. Bajo estas pozas hay además joyas como el curioso cangrejo de río astacus, que utiliza el material calcáreo para revestir su caparazón haciéndose cada vez más de piedra. Y el proteo, una insólita salamandra que sólo habita por estas cuevas, sin ojos y sin pigmentación alguna, toda de color carne, como Dios la trajo al mundo. Plitvice fue, según la cartografía antigua, “el jardín del diablo”. Hoy ha recuperado su esplendor de edén, a pesar de haberse convertido en otro infierno durante la guerra, cuando guerrilleros serbios secuestraron el parque y amenazaron incluso con volar sus lagos. Por fortuna, la sangre no llegó al río. El rojo nunca ha sido un color dominante en la amplia paleta que muestran las aguas de Plitvice. El color de estos lagos puede ir desde el gris espejo de estanque finlandés hasta los transparentes turquesas de playa caribeña. El agua cambia de color de hora en hora y de orilla a orilla. Todo depende de mil factores, como la cantidad de minerales y organismos de las profundidades, las lluvias, el musgo o el ángulo de la luz.

Almuerzo en el restaurante local. Continuación del viaje hacia Zadar. Llegada y visita de la ciudad.

La trama urbana de su ciudad vieja data de la época romana, cuando fue fortificada y se construyeron sus murallas, torres y puertas de entrada, aunque la forma actual proviene de la Edad Media. Durante siglos, esta ciudad costera fue la capital de Dalmacia (región geográfica que comprende algo más de la mitad de la costa adriática croata). Durante la II Guerra Mundial sufrió grandes destrozos por los bombardeos, pero con el tiempo se ha ido reconstruyendo. Los principales puntos de interés de Zadar los encontramos en sus iglesias, especialmente en la iglesia de San Donato, un enorme edificio circular construido en el s. IX en estilo pre-románico (de ese periodo es la estructura más importante que se conserva en Dalmacia). Está construida sobre el antiguo foro romano, el más grande a este lado del Adriático. Fuera de la iglesia se puede ver una columna romana que se usó en la Edad Media para encadenar reos y dejarlos expuestos a la mofa y befa de los que pasaran por allí. Cerca de aquí tenemos la Catedral de Sta. Anastasia, basílica románica de los siglos XII a XIII que es la mayor catedral de Dalmacia. Enfrente de ella está la iglesia de Sta. María, con un bonito campanario románico de principios del s. XII. Y hay varias más, como las de San Crisógono o San Francisco. Otros puntos de interés son las murallas (en algún punto se puede subir a lo alto para tener buenas vistas), las viejas puertas de la ciudad (entre ellas destacan la Puerta de la Ciudad y la Puerta del Puerto, ambas del s. XVI), las plazas de los tres y cinco pozos, y varios palacios y villas de interés histórico. Por último citar el Órgano Marino (morske orgulje), un curioso elemento arquitectónico único en el mundo. Fue construido en 2005 sobre el muelle y está formado por un conjunto de sencillos pero elegantes escalones de mármol bajo los cuales hay 35 tubos afinados musicalmente con pequeñas oberturas al paseo marítimo. El movimiento de las olas del mar empuja el aire a través de los tubos y, dependiendo del tamaño y velocidad de la ola, suenan diferentes notas musicales, creando así sonidos armónicos aleatorios. Vale la pena sentarse en estos escalones y disfrutar de la vista sobre las islas vecinas mientras escuchamos este original órgano tocado por el mar (escucha como suena el Órgano Marino). Curiosamente, el famoso director de cine Alfred Hitchcock dijo una vez que la puesta de sol más bonita del mundo se podía ver desde este punto de Zadar.Alojamiento en el hotel.

Día 5: Zadar – Parque nacional de Krka – Sibenik – Trogir – Split

Desayuno en el hotel. Encuentro en la recepción del hotel y salida hacia el Parque Nacional de Krka. Visita al famoso parque nacional.

El río Krka es, sin duda alguna, el río cárstico más bello de Croacia. El río es célebre por sus numerosas cascadas cársticas que se han originado, igual que en los Lagos de Plitvice, con la sedimentación del travertino, un tipo especial de piedra caliza. Este Parque Nacional abarca la mayor parte del cauce del río Krka con sus orillas, y llega desde la ciudad de Knin, en las inmediaciones de su nacimiento, hasta otra ciudad histórica, Skradin, donde el río Krka se une con una larga y profunda ensenada marítima. El Krka fluye en una parte a través de profundos cañones incisos en las altiplanicies cársticas, y forma varios lagos, sobre todo entre las dos cascadas más grandes y más bellas, las de Skradinski buk y Roski slap. El Parque Nacional de Krka seduce no sólo con su belleza natural, sino también con toda una serie de monumentos culturales e históricos. El más destacable entre ellos es el Convento franciscano en el islote de Visovac que, como si de una joya de la naturaleza se tratara, se encuentra en medio de un lago formado por el río Krka. Dentro del complejo del Convento franciscano se encuentran una pinacoteca y una iglesia del siglo XIV. En el inventario del museo ricamente dotado, destacan, entre otras riquezas, 600 documentos que datan del período del reinado otomano en esa zona. Al parque también pertenecen un curioso monasterio ortodoxo situado en la orilla del río, las ruinas de la antigua ciudad romana Burnum y las ruinas de varios castillos en las colinas encima del río. A los visitantes también les llaman la atención los viejos molinos, en los que todavía hoy se puede moler el trigo de forma tradicional. Igual de llamativo es un cercano pequeño museo etnográfico, en el que los guías, vestidos con los trajes regionales típicos, acercan a los visitantes historia de la región. No obstante, la mayor atracción del Parque Nacional de Krka son sus siete cascadas, de las que la Ropki slap es la más caudalosa y la Skradinski buk la más grande y la más conocida. Skradinski buk es a la vez la última en el camino de Krka hacia el mar. Ropki slap es una maravilla por la impresionante imagen de los cañones que la rodean. Los siete escalones del Skradinski buk se reparten en una longitud de 800 metros, mientras que la diferencia de altura entre ellos es de 46 metros. El caudal anual medio es de 55.000 litros de agua por segundo, pero cuando hay abundantes lluvias la masa de agua baja estrepitosamente con 300.000 litros por segundo. Aproximadamente dos tercios de los 72 kilómetros de longitud del río Krka pasan por los cañones y hacen un curioso contraste con la seca altiplanicie cárstica. El río, de un intenso color azul turquesa, fluye como un espejismo a través del desierto de la meseta calcárea dálmata. Poco después de la vistosa ciudad de Skradin el río se va convirtiendo en el lago Prokljansko jezero, para fundirse luego con una profunda ensenada en la que se encuentra otra ciudad histórica – Sibenik.

Llegada a Sibenik y almuerzo en el restaurante local. Visita de la ciudad de Sibenik.

Exaltada por sus murallas y torres y lugar que vio nacer a Faust Vrancic – el inventor del paracaídas, la ciudad de Šibenik es, sin lugar a dudas, reconocible por su más grande y más valioso monumento sagrado, la Catedral de Santiago, una edificación gótico renacentista del siglo XV, cuya cúpula de piedras blancas, como una corona, se distingue como elemento dominante en la arquitectura de la ciudad. Esta catedral, edificada durante más de 100 años por las laboriosas manos de los maestros y con piedras de las islas de Brac y Korcula, por la original manera como ha sido construida (con el montaje de grandes placas de piedra) ha sido incorporada en la lista de UNESCO, en la que están inscritos los monumentos protegidos y que pertenecen a la herencia cultural universal. Y cuando levante la mirada y admire esta audaz edificación, única en la historia europea de la arquitectura, quedando sin aliento ante las innovaciones del maestro Juraj Dalmatinac, piénselo bien: ¡siglo XV, sin técnicas sofisticadas ni mucho menos grúas modernas y encima de Ud. un monumental techo en forma de tonel y una cúpula sin maderas ni tejas, sólo bloques de piedra, de un inmensurable peso, anclados en las ranuras de la construcción de piedra! Esto es algo realmente impresionante. Y si llega a admirar el baptisterio, la elegante fachada renacentista y la célebre cornisa compuesta de 84 cabezas, ubicada en las paredes externas del ápside de la catedral, comprenderá porqué esta catedral es tan especial y porqué, con toda razón, se ha llevado el título de la catedral más hermosa de Dalmacia y la construcción sagrada más bella de Croacia.

Continuación del viaje hacia Trogir.

Visita guiada de la ciudad.

El casco histórico de esta armoniosa ciudad, inscrita en el Registro del Patrimonio Cultural de la Humanidad,  es una de las concentraciones urbanas más bellas del Adriático. Recorrer Trogir, que existe en este espacio desde el siglo III, es una experiencia especial, aunque su parte central mida solamente 750 pasos, tal como una vez la midiera el antiguo historiador Pavao Andreis. Hasta nuestros días se conserva en el convento de San Nicolás un relieve del dios griego Kairos, dios del momento feliz, el cual se presentaba una vez en la  vida de los hombres dándoles la oportunidad de que lo “agarraran por un mechón”. En las estrechas callejuelas de piedra de la ciudad, que también es llamada ciudad-museo, se han conservado hasta nuestros días palacios de antiguas familias nobles, y en sus iglesias y en los mercados de nuevo se nos presenta la  abundancia del talento con el que sus artistas durante siglos han provocado la alegría de historiadores y de los visitantes de la ciudad y que han sido el orgullo de sus anfitriones. La ciudad actual de Trogir vive con el ritmo de una ciudad turística moderna y es el destino favorito de viajeros y navegantes a los que inspira con sus siglos de belleza pétrea, en el corazón del Adriático.    

Llegada a Split y alojamiento en el hotel.

Día 6: Split – Ston – Dubrovnik

Desayuno en el hotel. Encuentro en la recepción del hotel y traslado al centro de la ciudad para realizar la visita guiada.

Es difícil decir qué causa mayor  impresión a los actuales visitantes de la ciudad: el casco histórico o la  manera de vivir de sus habitantes. Porque la alegría de vivir al aire libre es el estilo de vida de los habitantes de Split: bebiendo café en la Riva, que sería como el cuarto de estar de sus habitantes, o a la sombra dentro  de las murallas de piedra del Palacio de Diocleciano, que ofrecen frescura en los días de bochorno. Split con  gusto pone a disposición de sus visitantes todas sus bellezas. La ciudad creció alrededor de la casa de descanso del emperador romano Diocleciano, quien nació cerca de allí en el año 245 d.C. Se retiró en el año 305 al palacio que había construido en Split y fue sepultado allí en el 313. Actualmente dentro del recinto de lo que fue el Palacio de Diocleciano se puede admirar una bellísima mezcla de edificios de todos los estilos que hacen de esta ciudad un lugar único e inolvidable. Durante la visita se verán el Palacio de Diocleciano, construido en el siglo III y reformado durante la Edad Media, la Catedral de San Damián, patrón de la ciudad, y el templo de Júpiter.

Almuerzo en el restaurante local. Salida hacia Dubrovnik. Parada en el pintoresco pueblo de Ston para visitar sus murallas y para degustar las ostras frescas y el vino local en una taberna típica.

La historia de las ostras como molusco con propiedades afrodisíacas proviene de los tiempos renacentistas en los que con gusto se degustaban en los banquetes de los nobles locales. La leyenda sobre las propiedades mágicas de este molusco no era un secreto para los emperadores austríacos que a menudo las incorporaban en su dieta... La fama de las propiedades afrodisíacas de las ostras se remonta tiempo atrás, cuando en los banquetes celebrados en Dubrovnik la nobleza de la República de Ragusa las degustaba con fervor. La leyenda de las propiedades mágicas de estos moluscos también era conocida por los emperadores austriacos, que las solían incluir en sus ágapes. Se trata de las ostras de la bahía de Mali Ston, la zona de la región de Dubrovnik donde se crían marisco en las aguas más limpias y claras del mundo. Según los gastrónomos, la mejor manera de servirlas es frescas, abiertas y rociadas con un poco de jugo de limón.

La zona de Ston estaba habitada durante el Neolítico, y está situada en el estrecho istmo continental de que conecta esta zona con la península de Peljesac. En 1333, esta zona estaba bajo la propiedad de la República de Dubrovnik, que inmediatamente comenzó la construcción de las ciudades de Ston y Mali Ston, con el segundo sistema de fortificación más grande en el mundo para la protección del fértil valle de Ston, de la península de Peljesac y de las salinas. Hoy la bahía de Mali Ston y Malo More (el Pequeño Mar) son zonas de naturaleza protegida en forma de reserva natural especial, justamente para la protección y desarrollo del cultivo de los moluscos y de las ostras.   

Llegada a Dubrovnik y alojamiento en el hotel.

Día 7 Dubrovnik – Trebinje – Pocitelj -  Mostar – Cascadas de Kravice - Dubrovnik 

Desayuno en el hotel. Encuentro en la recepción del hotel y salida hacia Bosnia y Herzegovina para llegar a Mostar. Parada en el pueblo de Trebinje donde se realizará un paseo por el pueblo contemplando el puente Arslanagic, los molinos junto al río Trebisnjica y la iglesia ortodoxa. Parada en el pintoresco pueblo de Pocitelj para realizar la visita guiada.

Esta ciudad llamará su atención debido a su gran encanto, belleza e historia. Está situado en el valle del río Neretva, y es una localidad muy pintoresca de Bosnia-Herzegovina. Se trata de una ciudad construida en la pendiente de una rocosa colina, y tiene una fortaleza medieval con una sola torre. Dentro de esta fortificación nos encontramos con el fuerte de Počitelj y la mezquita de Hadzi Alija, uno de los más finos logros del estilo otomano clásico. Es también famosa la Torre del reloj Sahat-Kula. Las casas de piedra que encuentras a lo largo de las calles y que están rodeadas por los altos muros son dignas de admirar. Uno de los lugares más interesantes de Pocitelj es la casa Gavrankapetanovic, que alberga 3 edificios del S. XVI y XVII, de bella arquitectura. Artistas del mundo entero se reúnen en esta ciudad para pintar y dar rienda suelta a su creatividad. Se trata de la colonia de artistas más antigua del sureste de Europa, fundada en el año 1300. Durante la Guerra de los Balcanes la ciudad sufrió importantes destrozos, pero tras ella fue restaurada a su forma original, dotando cada rincón de la antigua tranquilidad y paz que en el pasado le confería. Este rincón bosnio posee un entorno natural que no olvidará, de paisajes verdes y colinas.

Llegada a Mostar y almuerzo en el restaurante local. Visita guiada de la ciudad.

La pintoresca ciudad histórica de Mostar se encuentra a orillas del río Neretva, en la región de Herzegovina en la parte sur de Bosnia y Herzegovina. Es la quinta ciudad más grande del país. Mostar fue bombardeada durante la guerra civil en la década de 1990, en primer lugar por los serbios de Bosnia y más tarde también por los croatas, pero la ciudad ha regresado a la ciudad junto al río que solía ser antes de la guerra. El control político de Mostar es compartido entre croatas y bosnios musulmanes, y la ciudad se ha convertido en un destino popular para visitar en el día. El puente de Mostar, en Bosnia, siempre ha sido considerado todo un símbolo por servir de unión entre las dos culturas en que está dividida la ciudad, con los católicos croatas al oeste y los musulmanes al este del río Neretva. Al comienzo del conflicto bélico en Mostar, croatas y musulmanes se aliaron para expulsar a los serbios, pero una vez conseguido este objetivo, se declaró una nueva lucha entre musulmanes y croatas por tomar el poder de la ciudad. Durante la guerra, el puente fue destruido, derrumbándose así todo un símbolo de la convivencia entre culturas, de la que la ciudad había sido siempre un claro ejemplo. El puente, símbolo clave en la reconciliación de ambas culturas tras la finalización del conflicto en 1995, fue reconstruido con fondos de la UNESCO e inaugurado en el 2004, contribuyendo así a que la convivencia entre culturas vuelva poco a poco a ser el ejemplo que constituía antes del conflicto. En 2005 fue declarado sitio Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. En la actualidad se ha conseguido que la circulación de personas sea libre de un lado al otro de la ciudad, con independencia de su procedencia étnica, si bien permanecen ciertos resentimientos que tardarán probablemente muchos años en desaparecer. Una de las tradiciones arraigadas en la ciudad de Mostar es la de saltar al río Neretva desde lo alto del Puente. Los jóvenes de uno y otro lado del río suelen competir en la ejecución de unos saltos que por la altura (27 metros) cortan la respiración a los no iniciados.

Después de la visita guiada, salida hacia Dubrovnik.

Parada para visitar las cascadas de Kravice. Regreso a Dubrovnik y cena fría en el hotel (la cena regular se sirve hasta 21:00).  

Día 8: Dubrovnik – Islas Elafiti – Dubrovnik

Desayuno en el hotel. Encuentro en la recepción del hotel y traslado al puerto de Dubrovnik. Embarque en el barco privado para realizar la excursión de medio día a las islas Elafiti.…con innumerables arrecifes, acantilados y peñones, solamente son 8 islas y 5 islotes, de las cuales solo 3 están habitadas: Koločep, Lopud y Šipan.

Kolocep es la más próxima a Dubrovnik. En sus dos bahías más grandes están las localidades de Gornje Celo y Donje Celo. Por el este y el oeste, un espeso pinar se extiende hasta el mar. Sus azules aguas son ricas en pescados y moluscos. En tiempos, los habitantes de Koločep eran los recolectores de coral más famosos del Mediterráneo pero hoy solo bucean por pasión. Numerosos son los restos de asentamientos desde tiempos inmemoriables, como numerosos son también los monumentos y especialmente los restos de un sarcófago, de esculturas en piedra, de una capilla y de una iglesia. El primer contacto con Kalamota, que es como llaman a  Kolocep en Dubrovnik, no les dejará indiferentes. Les embargará su sordo silencio, el olor de las plantas y pinos mediterráneos, el azul del mar que inunda sus playas de arena.

Y en el medio, Lopud, isla de hermosas playas de arena. El barco les llevará a la localidad del mismo nombre desde donde caminando podrán llegar a la arenosa laguna de Šunj en el lado opuesto de la isla. No solo la naturaleza agració a Lopud. Por toda la isla se encuentran fortalezas, iglesias, villas de verano y ricos monasterios con valiosas obras de arte. No dejen de dar un paseo por la ribera de la laguna hasta el cabo Benešin mientras el sol se pone en el mar y visiten también una instalación luminosa en el pabellón artístico Your Black Horizon ubicada en unos ricos restos renacentistas y en la naturelaza virgen que dota de un nuevo significado al término paisaje.

La isla más grande y más habitada es Šipan, isla de ricos viñedos y olivares. Las dos poblaciones principales son Šipanska luka y Suđurađ. En su parte interior, la isla es un refugio y varadero natural de indescriptible belleza donde las ramas de los árboles tocan la superficie del mar. El número de monumentos en este espacio tan pequeño es enorme: más de treinta iglesias, varios monasterios, unas dieciséis residencias estivales de estilo gótico-renacentista. Los isleños son conocidos por su hospitalidad. Con gusto les llevarán a visitar las fincas y a pescar, ofreciéndoles comida sana y gotas doradas procedentes de sus ricos viñedos.

Regreso a Dubrovnik y almuerzo en el restaurante local. Visita guiada de Dubrovnik.

Dubrovnik, una ciudad puramente mediterránea con trazos bizantinos y sabor eslavo, considerada como una de las urbes amuralladas más hermosas del mundo. Faltan calificativos para describir la bella “perla del Adriático”, la legendaria ciudad dálmata de Dubrovnik, de la cual el escritor irlandés y premio nobel de Literatura, Bernard Shaw, llegó a decir de ella “todos los que busquen el paraíso terrenal que la vengan a visitar”. Dubrovnik está considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1979. La ciudad amurallada cuenta con una vasta y densa historia. Tanto es así que llegó a constituirse como la República de Ragusa en el siglo XIV compitiendo con la boyante República de Venecia. Codiciada por bizantinos, turcos y árabes, Ragusa tenía su propia flota de guerra para defenderse pero al cabo de los siglos acabó claudicando en 1808 ante el acoso de las tropas napoleónicas que abolieron la república. Posteriormente, en 1815 pasó a ser una provincia del imperio Austro-húngaro, pasando a pertenecer tras la I Guerra Mundial a Yugoslavia. En 1991 durante la guerra serbo-croata, Dubrovnik sufrió un asedio de seis largos meses por tierra, mar y aire del ejército serbio y quedó literalmente devastada, aunque sus murallas quedaron intactas.

Tarde libre.

Cena (buffet) en el hotel.

Día 9: Dubrovnik – Salida

Desayuno en el hotel y tiempo libre. Encuentro en la recepción del hotel y traslado al aeropuerto de Dubrovnik.

FIN DE NUESTROS SERVICIOS 

El precio incluye:

  • Zagreb x 1 noche en alojamiento y deayuno hotel 4* ciudad
  • Ljubljana x 1 noche en alojamiento y desayuno hotel 3* ciudad
  • Región de Opatija x 1 noche en alojamiento y desayuno hotel 4* ciudad
  • Zadar x 1 noche en alojamiento y desayuno hotel 4* ciudad
  • Split x 1 noche en alojamiento y desayuno hotel 4* ciudad
  • Dubrovnik  x 3 noches en alojamiento y desayuno hotel 3* ciudad
  • 8 cenas en restaurante y/o hotel  con agua en jarras 
  • 8 almuerzos en restaurante turístico con agua en jarras 
  • Bus según itinerario
  • Guía acompañante desde la llegada del grupo 
  • Guía local  para visitas de Zagreb, Varazdin, Ljubljana, Rovinj, Zadar, Sibenik, Trogir, Split Mostar y Dubrovnik
  • Entrada : Castillo de Trokoscan, Palacio de Maruseve, Cueva de Postojna, Iglesia de Santa Eufemia y su torre, Parque nacional de Plitvice incluyendo paseo en Barco, Iglesia san Donato en Zadar, Parque nacional de Krka, Catedral Sibenik, Catedral Trogir, Catedral y sótanos de diocleciano en Split, Murallas de Ston, Entrada a la casa turca y mezquita en Mostar, Cataratas de Kravice, Entrada a la ciudad de Pocitelj, Palacio del recto, monasterio en Dubrovnick.
  • Barco privado para la excursion de 4 horas a las islas Elafiti
  • Degustacion de ostras frescas y vino de Ston 
  • 1 pax free en doble cada 25 pax de pago 

El precio no incluye:

  • Vuelos
  • Tasas de estancia
  •  Seguro de viaje
  •  Bebidas
  •  Propinas
  •  Servicios no especificados en el precio incluye.